Así lo indica un informe del Ministerio de Agricultura, destacando el notable incremento de los resultados de la cría en el tercer trimestre de este año, que superan a la invernada por primera vez desde fines de 2015. Se necesita que el precio del novillo suba un 10% para compensar la escalada del ternero. El feedlot sigue en rojo.

Los márgenes de los modelos de cría predominantes en el país mostraron un “notable incremento” entre junio y septiembre, según refleja el último Informe Trimestral de Resultados Económicos Ganaderos, de la Dirección de Estudios Económicos del Ministerio de Agricultura.

El relevamiento oficial indica que los precios del ternero aumentaron más de un 30% entre febrero y agosto, al tiempo que las vacas registraron subas de entre 15 y 25% durante el mismo período.

“Este comportamiento atípico en los terneros tiene que ver más con la percepción de la cría como reserva de valor en momentos de crisis”, explican los técnicos. Por el lado de las hembras adultas, señalan que el repunte obedece a “la recuperación de la demanda china y a que luego, por cuestiones estacionales, comienzan a escasear”.

Estos factores sostienen los “muy buenos resultados de la actividad cría” que lograron superar a los de la invernada, por primera vez desde el segundo semestre de 2015 y comienzos de 2016.

Cómo curiosidad, el informe asegura que modelos que generalmente muestran números en rojo, como el Chico de la Cuenca del Salado y los dos patagónicos, pasaron a registrar resultados positivos.

En cuanto al futuro próximo, estima que “es esperable que estos márgenes se mantengan en los próximos meses, dado que la primavera se caracteriza por precios del ternero estacionalmente altos”.

En ese sentido, agrega que “la situación de la cría presenta interesantes perspectivas, por lo menos a corto plazo”.

Por su parte, los modelos de ciclo completo presentan también muy buenos márgenes al no tener entre sus costos la compra de terneros, “el rubro que más pesa en estos meses”.

Además, la venta de vacas de descarte “contribuye a sostener los resultados”. Y aquellos que no engordan todos los terneros y venden al destete se benefician de los altos precios actuales.

Por el lado de la invernada, con mala relación compra-venta y precios del maíz en alza, pasa por un período de márgenes escasos o directamente negativos.

En este contexto, los modelos Pampeano de media producción, Islas de Entre Ríos y el que produce novillo pesado presentan resultados netos negativos, siendo este último, muy dependiente del precio del maíz.

En el caso del Pampeano de alta producción, afirman que para igualar el margen bruto que tenía en el otoño, “debería vender los novillitos a 116 $/kg, casi un 10% por encima del precio actual”.

“Con el consumo interno que se mantiene algo deprimido y la exportación que va recuperando volumen pero con menores precios que los del año pasado, no parece probable que esto suceda en el corto plazo”, pronostica.

Más allá de los datos, desde los técnicos aclararon que los números muestran “un momento puntual del año” y que “en el promedio de los 12 meses la invernada va a dar mejor resultado, aunque definitivamente no será un buen año para el engorde”.

También aclara que los resultados corresponden a modelos que consideran precios instantáneos, es decir, «hoy se vende, hoy se compra». No contempla los márgenes reales que obtendrán los invernadores cuando vendan realmente sus novillos.

El corral, en problemas

Finalmente, los técnicos del Ministerio remarcaron que la fuerte suba del maíz registrada en el trimestre (+27%) y el precio de la invernada “que aún no encuentra techo” pusieron al engorde a corral “directamente fuera de combate”.

En ese sentido, indicaron que “por cabeza y ciclo se pierden más de $ 5.000, cifra que se reduce a 3.300 si el maíz es de producción propia”, sin contabilizar los gastos de estructura y amortizaciones.

“No sorprende entonces que los corrales estén en etapa de vaciado, reponiendo mucho menos que lo que sale”, destaca.

Clima y terneros

Otro factor que está generando complicaciones es la sequía. Al respecto, asevera que “la escasez de pasto puede afectar el estado de las vacas que entrarán a servicio en el último trimestre del año”. De todos modos, se espera que “la situación se vaya normalizando a medida que nos acerquemos al fin de año”, finaliza.

Fuente: valorcarne.com.ar